Cuando Rocío me comentó la posibilidad de crear otros tres cortos con el resto de las estaciones y me pidió ayuda con los guiones, supe que era la oportunidad perfecta para tener un proyecto conjunto. La relación entre nosotras siempre ha sido especial (espacial, como diría ella). Pese a tener una separación de ocho años entre nuestras existencias (vaya, que soy ocho años más vieja que ella) tenemos una conexión propia de gemelos.
La única regla que había que respetar era que cada uno de los cortos se desarrollase en su tiempo real. Esto es genial por un lado y un horror por otro.
Genial porque tenemos tiempo indefinido para completar este proyecto ya que todos los años tenemos nuestras estaciones rotándose en un ciclo creativo que solo finalizará cuando nosotras elijamos.
Horroroso porque la inspiración no tiende a razones de tiempo o espacio y cuando necesitas que se te ocurra una historia para Invierno, estás pensando en Primavera.
Fue entonces, cuando Rocío en su infinita sabiduría propuso ampliar el proyecto a nivel artístico. Dado que tenemos todo el tiempo del mundo, por qué no crear hilos narrativos distintos y dibujos con ellos.
De esta forma podemos separar las exigencias físicas (actores y escenarios disponibles) de lo que realmente nosotras vemos en nuestra imaginación.
Cabe destacar, que toda ayuda es poca y si este proyecto se está realizando en formato blog es para que todo aquel que se sienta inspirado y quiera compartir con nosotras sus impresiones sobre sus propias estaciones, puede verte aquí sus comentarios.
lunes, 9 de febrero de 2015
Soy tus Otoños
Las estaciones, además de ser periodos del año que abarcan un número concreto de días, son un estímulo sensorial que nos hace recordar.
Con esta premisa, Rocío comenzó un proyecto que en principio carecía de ambición más allá del mero hecho de presentar un corto a un concurso.
Soy tus Otoños, era un corto creado por una adolescente que quería ponerse en la piel de una estación personificada. Una niña, que trae el principio del frío y las lluvias, los colores marrones del cielo y el manto de hojas que cubre las calles pero sobre todo, era un grito desesperado de soledad. La invisibilidad que le es otorgada a Otoño por ser lo que es, la lleva a anhelar dejar su grandiosidad como fenómeno de la naturaleza con tal de compartir el calor humano.
Sin ser del todo consciente de ello, Rocío, revive la creencia de los dioses antiguos, aquellos que ansiaban ese lapso de tiempo efímero que es otorgada a la humanidad.
Pero no todo acaba como esperamos y el destino gira a favor de nuestra protagonista.
Con esta premisa, Rocío comenzó un proyecto que en principio carecía de ambición más allá del mero hecho de presentar un corto a un concurso.
Soy tus Otoños, era un corto creado por una adolescente que quería ponerse en la piel de una estación personificada. Una niña, que trae el principio del frío y las lluvias, los colores marrones del cielo y el manto de hojas que cubre las calles pero sobre todo, era un grito desesperado de soledad. La invisibilidad que le es otorgada a Otoño por ser lo que es, la lleva a anhelar dejar su grandiosidad como fenómeno de la naturaleza con tal de compartir el calor humano.
Sin ser del todo consciente de ello, Rocío, revive la creencia de los dioses antiguos, aquellos que ansiaban ese lapso de tiempo efímero que es otorgada a la humanidad.
Pero no todo acaba como esperamos y el destino gira a favor de nuestra protagonista.
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